NUNCA ME HABÍA ATREVIDO A NO USAR BRA!

Cuando eres un adolescente y vives en un pueblo pequeño en el que prácticamente se conocen todos no hay mucho por hacer en los tiempos libres más que mirar el infinito mientras la vida pasa, ya sea sola o con tus amigas, yo crecí en un lugar muy pequeño en el que la opinión de la gente cuenta más que nada en el mundo, donde la vecina te dice cómo actuar o la tía te sugiere como debes vestir… así que cómo la única adolescente gorda del pueblo vivía frustrada por todo el mundo, con las amigas de mi madre que me hacían el “grandísimo favor” de pasarme la maravillosa dieta de repollo, esa que prometía dejarte con cuerpo de Barbie en dos semanas, sus compañeras de aerobics que me querían untar una pomada rara que de uso para bovinos y envolverme con film para moldear la cintura, bueno y mas cosas extrañas por lo que yo prefería aislarme del pueblo y encerrarme en mi cuarto a escuchar música y de paso torturar a los vecinos con RBD toda la tarde mientras leía una y otra vez revistas, “15 a 20” o “Tú”, con las cuales me la pasaba añorando una tarde de cine con las amigas (porque en mi pueblo no había cine) o un verano desenfrenado con tu BFF en la playa (en pueblo no hay playa y mis padres ni de locos me hubieran enviado de vacaciones a la playa con mi mejor amiga) así que me la pasaba soñando con cosas que no podía hacer, pero en especial recuerdo un consejo de alguna de esas revistas en una nota de “Cosas que no te puedes quedar sin hacer en este Verano 2005” o alguna cosas así por el estilo y entre esas cosas decía algo sobre sentirte sexy y atrevida en el verano, mencionaba el hecho de salir a la lluvia sin bra y hacer una sesión de playeras mojadas bajo la lluvia en plena vía pública  (que onda con estas revistas) entonces un total desconocido sembró en mi la necesidad de salir sin bra a la calle con una camiseta blanca y esperar a que la lluvia cállese para… no sé para qué, pero quería hacerlo pero nunca lo hice por dos cosas; en primer lugar hago eso y me linchan en mi pueblo y en segundo porque como una gorda va a quitarse el sujetador y dejar que sus nenas caigan por su propio peso y anden libres, entonces no lo hice en ese momento por miedo a esas dos cosas principalmente, ahora 12 años después de ese suceso la vida me trae al lugar perfecto para andar sin bra en la calle, Playa del Carmen el lugar donde todas las extranjeras sacan a pasear sus nenas sin sujetador, entonces las veo y no puedo evitar recordar esa nota de mil años atrás y me dije a mi misma, ¡tienes que hacerlo! Al igual que tiempo atrás me dio miedo, ¿Qué van a decir de mi?, ¿y si todos se me quedan viendo? El caso es que vencí el miedo a algo tan simple como salir sin bra y después de eso ame mas mi cuerpo, a mi misma, nadie me miro raro, nadie dijo nada de mí porque yo no lo permití, la mayor parte de las veces nos hacemos ideas solas y las mismas inseguridades hacen que creamos que la demás gente habla de nosotros, que no nos quieren hablar, que le caemos mal al grupito con el que nos tomamos a menudo, pero solo son pasos en la azotea que nosotras mismas nos imaginamos así que con eso no me queda ninguna duda que la única opinión que cuenta es la tuya sobre ti.  

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